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Steak de robalo con mantequilla, cherry y espinaca

Esta es de esas recetas que parecen más de lo que son. Se ve como plato de restaurante y se hace en una sola sartén, en menos de veinte minutos, sin nada raro en la lista.

El robalo del Golfo es de los pocos pescados que aguanta el sellado sin desbaratarse. Tiene la carne firme y casi no trae espinas, así que puedes ponerlo en la sartén con confianza y sacarlo entero, que con otros pescados no siempre pasa.

Ingredientes

Para 4 porciones.

Aquí la mantequilla va en barra y no la untable. La untable está pensada para el pan y en la sartén se comporta distinto.

Cómo se hace

  1. Saca el robalo del refrigerador unos minutos antes y sécalo bien con papel. Este paso parece tontería y es el que decide si la piel queda crujiente o chiclosa. Si el filete está húmedo, se cuece al vapor en lugar de sellarse.
  2. Salpimienta por los dos lados. Calienta la sartén con el aceite de oliva hasta que esté bien caliente, no tibia.
  3. Pon los steaks con la piel hacia abajo y no los muevas. Van a querer curvarse: presiónalos con la espátula los primeros segundos para que la piel toque la sartén parejo. Déjalos de 4 a 5 minutos, hasta que la orilla se vea opaca y la piel se despegue sola.
  4. Voltéalos, baja el fuego y echa la mantequilla con los dientes de ajo aplastados. Cuando la mantequilla empiece a espumar, inclina la sartén y baña los filetes con una cuchara varias veces, unos 2 minutos. Eso le da el sabor y termina de cocerlos sin resecarlos.
  5. Sácalos a un plato y déjalos reposar mientras haces lo demás. No los tapes.
  6. En la misma sartén, con lo que quedó de mantequilla, echa los tomates cherry enteros. Déjalos a fuego medio de 3 a 4 minutos, hasta que la piel se arrugue y algunos revienten. Ahí es donde sueltan su jugo y se hace la salsa, sin que tengas que hacer nada más.
  7. Agrega la espinaca y mueve. Se colapsa en menos de un minuto, así que no te distraigas. En cuanto baje, apaga.
  8. Monta: la espinaca de base, el robalo encima con la piel para arriba, los cherrys alrededor y toda la mantequilla de la sartén por encima. Un chorrito de limón al final.

Tres cosas que hacen la diferencia

La sartén tiene que estar caliente antes de que entre el pescado. Si lo pones en una sartén tibia, la piel se pega y al voltearlo se queda ahí.

No laves la sartén entre el pescado y las verduras. Todo lo que quedó pegado en el fondo es sabor, y los cherrys al reventar lo levantan solos.

La espinaca va al final y por poquito tiempo. Es lo único de la receta que se puede arruinar por exceso.

Para cuándo sirve

Es de las que sirven igual para una cena de viernes que para cuando llega alguien y quieres quedar bien sin encerrarte en la cocina. Como todo se hace en una sartén, mientras se sella el pescado puedes poner la mesa.

El robalo, la mantequilla Paysan Breton y lo demás están en Alacena de Mónica, por si te dan ganas de probarla este fin.