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Camarones Mediterráneos con Feta

El truco no está en la receta. Está en el camarón.

Hay un tipo de noche entre semana en que no quieres cocinar nada complicado, pero tampoco quieres que lo que comas se sienta de emergencia. Quieres que se sienta como una decisión, no como una rendición. Esta receta nació de esas noches.

Cuando sumamos a la tienda nuestro camarón 16/20 ya pelado, ya desvenado, congelado pieza por pieza, lo primero que hicimos fue preguntarnos cómo probarlo de la forma más honesta posible. Sin salsas que distraigan, sin marinadas largas. Solo el camarón, calor directo y los ingredientes correctos.

Una charola con jitomate cherry, queso feta y orégano fue la respuesta. Y resultó ser la mejor.

Lo que pasa en el horno que no pasa en ningún otro lado

El secreto de esta receta no es una técnica especial. Es el orden y el tiempo.

Los jitomates van primero, solos, con aceite de oliva, sal y orégano. Ocho minutos a 200°C. En ese tiempo pasan de ser jitomates a ser algo completamente distinto: se abren, sueltan su jugo, se concentran. Ese líquido que queda en la charola es lo que va a envolver el camarón cuando llegue su turno.
Después entran los camarones y el feta. Doce minutos más. El queso se dora en los bordes y queda cremoso en el centro. El camarón queda rosado, firme, sin perder su textura. Lo que sale de la charola no es solo una receta. Es una salsa natural que nadie planeó y que siempre funciona.

INGREDIENTES

PREPARACIÓN

  1. Precalienta el horno a 200°C.
  2. Coloca los jitomates en la charola con el aceite, orégano, sal y pimienta. Hornea 8 minutos. Este paso es lo que construye la salsa.
  3. Saca la charola, agrega el camarón entre los jitomates y desmenuza el feta encima.
  4. Regresa al horno 10-12 minutos, hasta que el camarón esté rosado y el feta empiece a dorarse en los bordes.
  5. Sirve inmediatamente, directo de la charola.

Cómo hacerlo tuyo

Esta receta es una base, no una regla. Con pasta corta mezclada directo en la charola se convierte en cena completa. Con pan artesanal se convierte en algo que parece de restaurante sin serlo. Si tienes ralladura de limón, úsala al final — le da un giro que no esperabas pero que vas a querer repetir.

Lo único que no cambia: los jitomates van primero. Ese paso previo es lo que transforma el plato.

El ingrediente que lo hace posible entre semana

El camarón que usamos llega ya pelado y desvenado, congelado individualmente para que saques exactamente lo que necesitas sin descongelar todo el paquete. Sin preparación previa. Directo del congelador a la charola. 
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